Las sabanas de pañuelos adornan mi depresión. Mi angustia sin fin al verte sin siquiera decir adiós. Sé que quizás no lo mencionaste, pero al verlo puta que dolió. Más que cualquier cosa, menos que volver a sentir.
Solo sexo para ti, y para mi amor del bueno. No por la calidad sino por todo lo que entrego. Fue primera vez que me quede todo el día oliendo tus ropas, comiendo de tu sudor y alimentándome de tu censura.
Sexualidad al límite y pudor de dictadura, toque de queda durante días, por las noches no lo sabrías. Sexo desenfrenado que nunca me aviso que se llamaba amor. Un eterno resplandor, una historia sin gloria ni Dios.
Ahora destrozado, destronado, muerto y humillado. Me da lo mismo como me vea, no tener ropa ni greda. No poder moldear un mundo para ti, no regalarte el cielo que anoche te prometí …
jueves, 27 de noviembre de 2008
sábado, 15 de noviembre de 2008
simplemente sexo
Dame razones para caer en engaño. Para creer que el sexo no es más que placer y el amor es la flor que adorna nuestra lápida. Lápida de muerte, amor indulgente, sombríos extraños entre más pasan los años.
Esperare al escucharte y cuando lo haga sabré que te vas, porque cuando callas es porque estás acá. Junto a mi, junto a ti, a nuestro hijo Jesucristo y su madre María Virgen de lo puro, lo simple … lo absurdo.
Continúo mirando sabanas mojadas, escuchando letras que son más que simples palabras y leyendo el muro blanco que de versos se ha estirado, plasmado, engolosinado, apropiado.
No quiero creer en sueños, aun que no te miento al decirte que estoy muerto de miedo, ya que le tengo temor al despertar, al destino que no creo que tenga final.
Suelo sentir el clímax oculto, en penumbras, en atuendos, terciopelos, sexo desenfrenado, deseos alocados.
Cuando dejas de gritar me preguntas como me llamo y yo respondo, que soy todo tu pasado … que ahora, de presente y futuro lo tienes a tu lado.
Esperare al escucharte y cuando lo haga sabré que te vas, porque cuando callas es porque estás acá. Junto a mi, junto a ti, a nuestro hijo Jesucristo y su madre María Virgen de lo puro, lo simple … lo absurdo.
Continúo mirando sabanas mojadas, escuchando letras que son más que simples palabras y leyendo el muro blanco que de versos se ha estirado, plasmado, engolosinado, apropiado.
No quiero creer en sueños, aun que no te miento al decirte que estoy muerto de miedo, ya que le tengo temor al despertar, al destino que no creo que tenga final.
Suelo sentir el clímax oculto, en penumbras, en atuendos, terciopelos, sexo desenfrenado, deseos alocados.
Cuando dejas de gritar me preguntas como me llamo y yo respondo, que soy todo tu pasado … que ahora, de presente y futuro lo tienes a tu lado.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Amén
Ha! Y tu me amas, y me deseas, y te quieres casar conmigo también. Tener muchos hijos, una familia compuesta donde el perro es parte de la cena. Y todo por un segundo de pico?.
Para no creerlo, lo que hace la iglesia. Te ofrece sexo por fieles y amor por matrimonios. Porque la obligación del contrato se ve extinguida al momento en que estoy dentro tuyo.
Puta que tierna la religión. Te mantiene con ganas para después hacerte cagar, tener mil hijos - ya que no vas a comprar mil y un condones - y así la fábrica de adeptos a la cruz va creciendo.
La Biblia, no tengo idea lo que dice, pero de lo que estoy seguro sin leerla, es que en ese tiempo hay tres opciones: La primera, era que a falta de fieles, regalemos picos. La segunda, a falta de picos, regalemos fieles. Y por último, la tercera. En ese tiempo, no existía el sexo.
Mejor desecha la última opción …
¿Quién dijo que la iglesia es pura mierda?
Solo eres un cabrón con falta de sexo!
Amén …
Para no creerlo, lo que hace la iglesia. Te ofrece sexo por fieles y amor por matrimonios. Porque la obligación del contrato se ve extinguida al momento en que estoy dentro tuyo.
Puta que tierna la religión. Te mantiene con ganas para después hacerte cagar, tener mil hijos - ya que no vas a comprar mil y un condones - y así la fábrica de adeptos a la cruz va creciendo.
La Biblia, no tengo idea lo que dice, pero de lo que estoy seguro sin leerla, es que en ese tiempo hay tres opciones: La primera, era que a falta de fieles, regalemos picos. La segunda, a falta de picos, regalemos fieles. Y por último, la tercera. En ese tiempo, no existía el sexo.
Mejor desecha la última opción …
¿Quién dijo que la iglesia es pura mierda?
Solo eres un cabrón con falta de sexo!
Amén …
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
